El Papa invita a los fieles a unirse en oración este viernes

El Santo Padre rezará en directo desde la Basílica de San Pedro, a partir de las 18:00 horas.

El Papa Francisco invita a los fieles a unirse a la oración que realizará el viernes, 27 de marzo, a través de una carta de Nunciatura Apostólica. El Sumo Pontífice hará la oración desde el lugar conocido como “Sagrato” de la Basílica de San Pedro. El Papa concederá a todos los participantes la Indulgencia Plenaria y será impartida la Bendición Urbi et Orbi.

La retransmisión podrá seguirse en directo por TRECE y Cope.es, a partir de las 18:00 horas (hora local Roma)

Donativo a Caritas

¡Anímate y colabora, dona y difunde!

¿Estás en casa y sientes la necesidad de ayudar a quien más lo necesita?

¡Anímate a realizar tu pequeña acción solidaria para entre todos conseguir mejorar la vida a las personas más vulnerables de nuestro entorno!

En este momento de emergencia sanitaria, donde las autoridades públicas nos recomiendan quedarnos en casa para frenar esta pandemia, la mejor forma de poder ofrecer a quien más lo necesitan productos de alimentación e higiene, es con una aportación económica.

Nº de Cuenta para donaciones: CAJASUR ES11 0237 0210 3091 5651 3781

Teléfono de donaciones: 635 383 875

Web: https://www.caritascordoba.es/donacion

LaCaridadNoCierra #CadaGestoCuenta #TúEresElÁngelDeMuchos

Oración del Santo Padre Francisco por los afectados por el Covid-19

«Oh María, tu resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Confiamos en ti, Salud de los enfermos, que junto a la cruz te asociaste al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, salvación del pueblo romano sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás para que, como en Caná de Galilea pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y hacer lo que nos diga Jesús que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y se ha cargado con nuestros dolores para llevarnos, a través de la cruz a la alegría de la resurrección. Amén.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien
líbranos de todo peligro,

¡oh Virgen gloriosa y bendita!

¡Amén!»

Suspensión de todas las actividades

Debido al devenir de los acontecimientos y a las medidas extraordinarias que nuestros dirigentes han decretado, la Junta de Gobierno de la Cofradía ha decidido la suspensión de todas las actividades hasta el próximo día 31 de marzo.

Por lo tanto queda pospuesto el reparto de túnicas que iba a tener lugar este mismo fin de semana, así como los ensayos de costaleros programados en las próximas semanas.

Por los medios de comunicación de la Cofradía iremos informando a todos los hermanos de cualquier novedad.

Rogamos a Nuestro Padre Jesús Nazareno y a su Bendita Madre, María Santísima Nazarena para que nos proteja y nos guíen en estos momentos tan delicados para todos.

Reflexión para la Función Principal

Padre bueno, que nos descubriste mediante tu Hijo, la alegría del perdón, la valentía del amor al enemigo, el imperativo de «no juzgar», te pedimos que borres tus reclamaciones de nuestro libro, como haremos nosotros con las nuestras.

Así conseguiremos un libro blanco y limpio, dispuesto para los mensajes de alegría de bondad, de fraternidad, de amor.

Haznos sentir el perdón como un tesoro recibido de ti y generador de convivencia pacifica, hasta tal punto que no necesitemos volver a reclamar, porque todos los rencores quedarán ahogados.

Tú, que nos conoces por dentro y que podrías llenar mil páginas con los fallos de nuestra biografía personal pero prefieres la indulgencia, haznos capaces de imitarte en nuestras relaciones difíciles con el prójimo.
Te lo pedimos por Jesucristo, tu hijo y Señor nuestro. Amen.

Quinto día de Quinario

A menudo, aferrase a la ley, limitarse a cumplir lo establecido, llevaba al pueblo judío a vivir la fe en unos mínimos que no genera vida. Contentarse con la «justicia de los fariseos» termina impidiendo descubrir la novedad que trae Jesús.
Lo que urge no es tanto cumplir la ley cuanto reconciliarse con el hermano, con tal urgencia que la reconciliación esté antes que el culto; es decir: la liberación del hombre es lo primero en el designio de Dios.
Jesús se pone al nivel del amor, que es el único camino del futuro humano. Prohíbe nutrir la cólera, insultar o maldecir al otro, para no aumentar el peso de la ley, sino para abrir en nuestras vidas un espacio de amor suficiente que permita avanzar con libertad. Dios sabe que el pecado puede matar al hombre no sólo a causa de la falta, sino mucho más por el peso del remordimiento, de la culpabilidad y del reproche que gravita sobre las espaldas del pecador, por eso, Dios quiere que el hombre viva: quiere que seamos, los unos para los otros, fuente de vida y de futuro.

¡Paz y Bien!

Cuarto día de Quinario

Dios y Padre nuestro, fuente de todo bien,
es necesario pedirte con confianza cuanto precisamos;
es justo darte gracias por todo lo que recibimos;
es bueno rezar, siempre, en la alegría y la tristeza,
y en todo lugar: en la calle y en el monte,  en casa y en la iglesia…

Aunque conoces nuestros deseos antes de contártelos,
aunque no precisas nuestra oración para bendecirnos,
nosotros necesitamos rezar
para abrir el corazón y acoger tus dones,
para sentir tu cercanía, tu ternura, tu amor, tu fuerza…

Gracias, Padre, porque tú inspiras nuestra oración.
porque tus oídos nunca están cerrados a nuestras súplicas
y nos ofreces el regalo, siempre nuevo, de tu Palabra.

Gracias, porque acoges con alegría nuestra oración,
para que nos sirva de salvación,
porque rezar nos ayuda a vivir más felices,
al sentirnos hijos tuyos, hijos amados,
y hermanos de todas las personas. Amén.

Tercer día de Quinario

¿Qué más queremos? El que sin cesar pide signos para creer ya está demostrando su incredulidad. La fe es un impulso del corazón, una iluminación del espíritu ante la presencia de Dios, revelada sin otra garantía que una llamada, una gracia. Jonás grita y proclama, y Ninive, la gran ciudad, se convierte. Los cercanos, los acostumbrados a los profetas y a la Palabra, en vez de creer, lo quieren razonar todo y piden signos. Y los de lejos, con su sabiduría y todo, son capaces, como la reina de Saba, de cambiar de vida y acoger el mensaje de salvación.
¿Cuándo entenderemos que la fe que discute no es fe? ¿Que Dios no se somete a nuestros análisis?
Dios pasa, y mañana es demasiado tarde. Hoy en otras partes, en este mismo momento, habrán hombres que descubrirán el Evangelio y se entregan a él sin discusión. Y ¿nosotros? los cercanos, los que decimos conocer a Dios, los que estamos acostumbrado a leer todo tipo de comentario, de reflexiones sobre la Palabra, ¿se nos nota? ¿La sabiduría de la Palabra, el signo de la Cruz, nos está dando vida?
Ninive y la reina del Sur se levantaron contra esa generación incrédula y fueron sus testigos de cargo. ¿De verdad que vives de la fe? Aprovecha este tiempo de cuaresma para purificar tu fe y descubrir que solo quien confía, quien vive la vida con la plena seguridad de que está protegida por las manos amorosa de Dios, CREE.

¡Paz y Bien!

Segundo día de Quinario

¡Padre nuestro! Estoy tan acostumbrado a decirte “Padre”, que casi lo hago sin darme cuenta.
Sin embargo… cuando lo pienso más en serio, tiemblo un poco.
Porque si eres mi Padre, yo soy tu hijo… Y el hijo tiene la carne y la sangre del padre.
Hoy te pido, Padre mío (y Padre de tantos otros hijos, de tantos hermanos míos),
que jamás deje de llamarte así, que jamás deje de ser el que engendraste para que te ame y para ser amado por Ti.
¡Padre nuestro! ¡Padre de Cristo! Que nunca deje de recordar la misericordia que nos mostraste en Jesús.
No permitas que abandone nunca tu casa.
Si estoy lejos de ella (por tantas locuras, por tantas maldades, por tantas tonterías),
dame fuerzas para volver ahora mismo:
¡Tú me amas y eres más grande que todos mis pecados juntos!
Y si me das la gracia de vivir siempre en tu casa, disfrutando de todo lo tuyo,
dame generosidad para compartir todo lo mío;
dame humildad para comprender a mis hermanos y recibirlos en nuestra casa siempre, como Tú los recibes. ¡Así sea!
(Héctor Muñoz)