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	<title>Adviento &#8211; El Nazareno de Córdoba</title>
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		<title>Evangelio 2° Domingo del Tiempo de Adviento</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Dec 2025 07:45:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Adviento]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo (Mt. 3, 1-12) En aquel tiempo, comenzó Juan el Bautista a predicar en el desierto de Judea, diciendo: “Arrepiéntanse, porque ya está cerca&#8230;]]></description>
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<p>Lectura del santo evangelio según san Mateo (Mt. 3, 1-12)</p>



<p>En aquel tiempo, comenzó Juan el Bautista a predicar en el desierto de Judea, diciendo: “Arrepiéntanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos”. Juan es aquel de quien el profeta Isaías hablaba, cuando dijo: Una voz clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos.</p>



<p>Juan usaba una túnica de pelo de camello, ceñida con un cinturón de cuero, y se alimentaba de saltamontes y de miel silvestre. Acudían a oírlo los habitantes de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región cercana al Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el río.</p>



<p>Al ver que muchos fariseos y saduceos iban a que los bautizara, les dijo: “Raza de víboras, ¿quién les ha dicho que podrán escapar al castigo que les aguarda? Hagan ver con obras su conversión y no se hagan ilusiones pensando que tienen por padre a Abraham, porque yo les aseguro que hasta de estas piedras puede Dios sacar hijos de Abraham. Ya el hacha está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé fruto, será cortado y arrojado al fuego.</p>



<p>Yo los bautizo con agua, en señal de que ustedes se han arrepentido; pero el que viene después de mí, es más fuerte que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. Él los bautizará en el Espíritu Santo y su fuego. Él tiene el bieldo en su mano para separar el trigo de la paja. Guardará el trigo en su granero y quemará la paja en un fuego que no se extingue”.</p>



<p>Palabra del Señor</p>



<p>El Adviento trae siempre rostros con los que identificar nuestro camino de fe. Son rostros clásicos del pasado (Juan Bautista, María, José, los profetas, etc.), que nos sugieren elevar la mirada y reconocerlos actuales en personas y situaciones del presente.</p>



<p>La espera y la esperanza identifican la sed de todos los hombres y mujeres a lo largo de los tiempos.&nbsp;En el fondo, el Adviento es una invitación a mirar de otra forma la realidad de siempre, reconociendo en ella las promesas de Dios, que siguen vigentes, y acogiendo los anhelos más profundos del corazón humano.</p>



<p>A ello nos invita el texto de Isaías, capaz de ver vida y futuro en el tronco que aparentemente está ya vencido y muerto. El Bautista nos empuja a volver al desierto, allí donde el agua del Jordán evoca conversión, exigencia y valentía para reconocer la necesidad de salvación que mueve nuestras búsquedas.</p>



<p>¡Feliz Domingo!</p>
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