<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Evangelio &#8211; El Nazareno de Córdoba</title>
	<atom:link href="https://nazarenocordoba.es/tag/evangelio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://nazarenocordoba.es</link>
	<description>Web de la Cofradía del Nazareno de Córdoba</description>
	<lastBuildDate>Mon, 14 Sep 2026 13:27:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9</generator>

<image>
	<url>https://nazarenocordoba.es/wp-content/uploads/2026/01/cropped-Web-1-32x32.jpg</url>
	<title>Evangelio &#8211; El Nazareno de Córdoba</title>
	<link>https://nazarenocordoba.es</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Domingo XXV del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xxv-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Sep 2026 05:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1602</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 1-16 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:«El reino de los cielos se parece a un propietario que al&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c9186566f44005ae9dbe743759710f65">Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 1-16</p>



<p>En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:<br>«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.<br>Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:<br>“Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido».<br>Ellos fueron.<br>Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.<br>Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:<br>“Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.<br>Le respondieron:<br>“Nadie nos ha contratado”.<br>Él les dijo:<br>“Id también vosotros a mi viña».<br>Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:<br>“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.<br>Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:<br>“Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.<br>Él replicó a uno de ellos:<br>“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.<br>Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».</p>



<p class="has-medium-font-size"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XXIV del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xxiv-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 Sep 2026 06:16:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1588</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21-35 En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-61bb44e29cdbd0f5b2f4f43d6092cb12">Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21-35</p>



<p>En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:<br>«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».</p>



<p>Jesús le contesta:<br>«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:<br>“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.</p>



<p>Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.</p>



<p>Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo:<br>“Págame lo que me debes”.</p>



<p>El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:<br>“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.</p>



<p>Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.</p>



<p>Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.</p>



<p>Entonces el señor lo llamó y le dijo:<br>“¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste ¿no debías tener tú también compasión de un compañero, como yo tuve compasión de ti?”.</p>



<p>Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.</p>



<p>Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».</p>



<p class="has-medium-font-size"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XXIII del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xxiii-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 06 Sep 2026 06:59:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1525</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 15-20 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading has-medium-font-size">Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 15-20</h2>



<p>En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:<br>«Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano.</p>



<p>Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.</p>



<p>En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.</p>



<p>Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XXI del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xxi-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 23 Aug 2026 07:45:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Eventos]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1469</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-20 En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:«¿Quién dice la gente que&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-20</h3>



<p>En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:<br>«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».<br>Ellos contestaron:<br>«Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».<br>Él les preguntó:<br>«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».<br>Simón Pedro tomó la palabra y dijo:<br>«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo».<br>Jesús le respondió:<br>«¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.<br>Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.<br>Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».<br>Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XX del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xx-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 16 Aug 2026 08:13:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1447</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 15, 21-28 En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Lectura del santo evangelio según san Mateo 15, 21-28</h3>



<p>En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.</p>



<p>Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:<br>«Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».</p>



<p>Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:<br>«Atiéndela, que viene detrás gritando».</p>



<p>Él les contestó:<br>«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».</p>



<p>Ella se acercó y se postró ante él diciendo:<br>«Señor, ayúdame».</p>



<p>Él le contestó:<br>«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».</p>



<p>Pero ella repuso:<br>«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».</p>



<p>Jesús le respondió:<br>«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».</p>



<p>En aquel momento quedó curada su hija.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XIX del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xix-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Aug 2026 07:41:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1436</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 14, 22-33 Después de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Lectura del santo evangelio según san Mateo 14, 22-33</h3>



<p>Después de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.</p>



<p>Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.</p>



<p>Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.</p>



<p>Jesús les dijo enseguida:<br>«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».</p>



<p>Pedro le contestó:<br>«Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».</p>



<p>Él le dijo:<br>«Ven».</p>



<p>Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:<br>«Señor, sálvame».</p>



<p>Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:<br>«Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».</p>



<p>En cuanto subieron a la barca amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo:<br>«Realmente eres Hijo de Dios».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XVIII del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xviii-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2026 08:14:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1403</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 14, 13-21 En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Lectura del santo evangelio según san Mateo 14, 13-21</h3>



<p>En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto.<br>Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.<br>Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:<br>«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida».<br>Jesús les replicó:<br>«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».<br>Ellos le replicaron:<br>«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».<br>Les dijo:<br>«Traédmelos».<br>Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XVII del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xvii-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Jul 2026 07:53:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1391</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 44-52En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 44-5</strong>2<br>En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:<br>«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.<br>El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.<br>Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.<br>¿Habéis entendido todo esto?».<br>Ellos le responden:<br>«Sí».<br>Él les dijo:<br>«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».</p>



<p>«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.<br>El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.<br>Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.<br>¿Habéis entendido todo esto?».<br>Ellos le responden:<br>«Sí».<br>Él les dijo:<br>«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XVI del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xvi-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Jul 2026 07:45:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1364</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-30 En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo:«El reino de los cielos se parece a un hombre que&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-30</h3>



<p>En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo:<br>«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:<br>“Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”.<br>Él les dijo:<br>“Un enemigo lo ha hecho”.<br>Los criados le preguntan:<br>“¿Quieres que vayamos a arrancarla?”.<br>Pero él les respondió:<br>“No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Domingo XV del Tiempo Ordinario</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/domingo-xv-del-tiempo-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Jul 2026 08:25:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[T.Ordinario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://nazarenocordoba.es/?p=1342</guid>

					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 1-23 Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 1-23</h3>



<p>Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas:<br>«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.<br>El que tenga oídos, que oiga».<br>Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:<br>«Por qué les hablas en parábolas?».<br>Él les contestó:<br>«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.<br>Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:<br>“Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver;<br>porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos;<br>para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón,<br>ni convertirse para que yo los cure”.<br>Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.<br>Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador:<br>si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.<br>Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.<br>Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril.<br>Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
