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	<title>Pascua de Resurrección &#8211; El Nazareno de Córdoba</title>
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	<description>Web de la Cofradía del Nazareno de Córdoba</description>
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	<title>Pascua de Resurrección &#8211; El Nazareno de Córdoba</title>
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		<title>III Domingo de Pascua</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/iii-domingo-de-pascua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Apr 2026 08:08:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35 Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús,&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size"><strong>Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35</strong></p>



<p>Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.</p>



<p>Él les dijo:<br>«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».</p>



<p>Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:<br>«Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».</p>



<p>Él les dijo:<br>«¿Qué?».</p>



<p>Ellos le contestaron:<br>«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».</p>



<p>Entonces él les dijo:<br>«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».</p>



<p>Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.</p>



<p>Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:<br>«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».</p>



<p>Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.</p>



<p>Pero él desapareció de su vista.</p>



<p>Y se dijeron el uno al otro:<br>«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».</p>



<p>Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:<br>«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».</p>



<p>Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.</p>
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		<title>Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/lectura-del-santo-evangelio-segun-san-juan-20-19-31/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Apr 2026 06:58:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús,&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:<br>«Paz a vosotros».</p>



<p>Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:<br>«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».</p>



<p>Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:<br>«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».</p>



<p>Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:<br>«Hemos visto al Señor».</p>



<p>Pero él les contestó:<br>«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».</p>



<p>A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:<br>«Paz a vosotros».</p>



<p>Luego dijo a Tomás:<br>«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente».</p>



<p>Contestó Tomás:<br>«Señor mío y Dios mío!».</p>



<p>Jesús le dijo:<br>«¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».</p>



<p>Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Evangelio 7° Domingo de Pascua</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/evangelio-7-domingo-de-pascua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Jun 2025 06:42:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Conclusión del santo evangelio según san Lucas (24,46-53) En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Conclusión del santo evangelio según san Lucas (24,46-53)</p>



<p>En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.»</p>



<p>Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.</p>



<p>Palabra del Señor</p>



<p>La Ascensión es como un broche de oro. Es la plenitud de la resurrección, la rúbrica de la victoria de Cristo sobre la muerte.</p>



<p>Mientras lo vemos partir, subir, triunfar, algo canta dentro de nosotros. Es la esperanza, porque el camino está abierto, ya es posible dejar atrás tanto barro y tanta muerte, y volar, volar hacia una altura de libertad absoluta, de felicidad total. La primicia es Cristo, un día llegará nuestra hora. ¡Aleluya!</p>



<p>Pero hasta que llegue ese día, ¡baja hombre! Pon los pies en el suelo que aún no es la hora de tu victoria. Tú tienes, todavía una tarea que cumplir aquí. Él ya llegó, pero no sin antes haber llenado cada página de su vida, hasta la ultima, con lo que el Padre le fue pidiendo escribir. Tú llegarás también un día, sí. Llegaremos. Pero primero tenemos que seguir construyendo aquí, entre todos, el reino de los cielos, aquel mundo diferente que Él dejó iniciado con su amor.</p>



<p>¡Buen domingo!<br></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Evangelio 6° Domingo de Pascua</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/evangelio-6-domingo-de-pascua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 06:48:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Juan (14,23-29) En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Lectura del santo evangelio según san Juan (14,23-29)</p>



<p>En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: «Me voy y vuelvo a vuestro lado.» Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»</p>



<p>Palabra del Señor</p>



<p>«El que me ama…» Nadie podrá encerrar en formulas la originalidad de nuestra fe. La fe no es una práctica, un comportamiento o una doctrina.</p>



<p>«El que me ama…» No nos engañemos, nadie conoce a Dios si no experimenta, seducido y asombrado, el sofoco del enamoramiento. Todo es cuestión de amor.</p>



<p>«El que me ama, mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos nuestra morada en él». Dios ha elegido, para siempre, vivir en el corazón que ama. ¡Ahí es donde hay que buscar y encontrar a Dios!</p>



<p>La alegría de su ida se convierte en gozo pleno pues la llegada del Espíritu Santo nos irá recordando todo lo que Él nos ha dicho.</p>



<p>¡Feliz Domingo!</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Evangelio 5° Domingo de Pascua</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/evangelio-5-domingo-de-pascua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 May 2025 06:29:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Juan (13,31-33a.34-35) Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Lectura del santo evangelio según san Juan (13,31-33a.34-35)</p>



<p>Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»</p>



<p>Palabra del Señor </p>



<p>La Resurrección de Jesús, si la aceptamos, nos  hace pasar del plano de la “chapuza y del remiendo en la relaciones” pues solemos amar de manera limitada e interesada, al plano maravilloso de una vida totalmente nueva, hecha  toda de una pieza: La vida del amor. Y esa vida nueva tiene que notarse. Porque quiso Él que quedarse como señal de los que lo seguimos: “la señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os améis unos a otros”.</p>



<p>Amar solo a quien te va a corresponder, no sana el tejido de la convivencia humana, tan hecho de intereses: sería “remendar de viejo”, y eso lo hace cualquiera. El amor nuevo del cristiano es un amor limpio, que se olvida de sí para dar vida al otro. ¿Es así nuestro amor? <br>¡Feliz Domingo!</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Evangelio 4° Domingo de Pacua</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/evangelio-4-domingo-de-pacua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 06:32:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo evangelio según san Juan (10,27-30) En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Lectura del santo evangelio según san Juan (10,27-30)</p>



<p>En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»</p>



<p>Palabra del Señor</p>



<p>Se celebraba en Jerusalem la fiesta de la dedicación del Templo que conmemoraba la restauración del altar profanado por los paganos, centro del culto judío. Y en este clima de multitudinaria peregrinación los fariseos le pregunta a Jesús sobre su identidad. Jesús se presenta como el verdadero Templo y la auténtica víctima, el Cordero que se alzará de nuevo para conducir al rebaño hacia las aguas de la fuente de vida. Es el Hijo de Dios, el enviado del Padre, el buen pastor que conoce a sus ovejas y llama a cada una por su nombre.</p>



<p>Solo el pastor hecho cordero pasa a ser una sola cosa con su rebaño y puede así reivindicar la condición de pastor. Solo el que da su vida hasta las últimas consecuencias puede conducirlo a la fuente de la vida. Jesús nos cuida y protege y nos da la vida eterna para que no perezcan ninguno de los que el Padre le ha dado.</p>



<p>¡El Señor es nuestro pastor, nada nos falta! ¿Caminas confiando en su presencia, sintiendo su protección?<br>Estamos en las manos de Dios, nos ha dicho el Papa Leon XIV, y por eso el mal no prevalecerá, es el amor el que salvará al mundo.</p>



<p>¡Feliz Domingo!</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Evangelio 3° Domingo de Pascua</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/evangelio-3-domingo-de-pascua/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 06:50:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo Evangelio según san Juan (21,1-19) En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Lectura del santo Evangelio según san Juan (21,1-19)</p>



<p>En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.</p>



<p>Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar.»</p>



<p>Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo.»<br>Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.<br>Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?»</p>



<p>Ellos contestaron: «No.»</p>



<p>Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.»</p>



<p>La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces.</p>



<p>Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: «Es el Señor.»</p>



<p>Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.</p>



<p>Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.»<br>Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.</p>



<p>Jesús les dice: «Vamos, almorzad.»</p>



<p>Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.<br>Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.<br>Después de comer dice a Simón Pedro:<br>«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?»<br>Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»<br>Jesús le dice: «Apacienta mis corderos.»<br>Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?»<br>Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»<br>Él le dice: «Pastorea mis ovejas.»<br>Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?»<br>Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.»<br>Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.»<br>Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.<br>Dicho esto, añadió: «Sígueme.»</p>



<p>Palabra del Señor</p>



<p>Después del viernes fatídico los discípulos volvieron a su trabajo de siempre. Bregaron toda la noche y sin éxito.<br>En medio de tanta esterilidad, aparece Jesús y les invita a echar las redes a la derecha y los frutos no se hacen esperar. Cuando obedecemos a Dios, cuando hacemos las cosas no en nombre propio sino en su nombre la cosecha es abundante: «Ciento cincuenta y tres peces» y a pesar de la gran cantidad de peces, las redes no se rompió. Así contra toda esperanza, cuando el trabajo es infructuoso, confiar en el Señor es la clave de la misión: sin Jesús no podemos hacer nada.</p>



<p>De regreso a la orilla, encontraron unas brasas sobre las que Jesús ha puesto pescado y pan. Jesús toma ahora el pan y se lo da, y ninguno le pregunta:»¿Quién eres?, ya saben muy bien que es el Señor. Que no nos deja solos sino que nos alimenta no con los peces pescados sino con su propia vida. En efecto, en el pan compartido han reconocido el Pan de la vida, el Pan venido del cielo, el que da la vida eterna.</p>



<p>Y en este clima el Resucitado le pregunta por tres veces a Pedro: ¿Me amas más que éstos? La alusión es lacerante, pues hurga en la herida sin cicatrizar de la pasión: «antes de que cante el gallo tres veces…», «¡No conozco a ese hombre!».</p>



<p>«Pedro, ¿me amas? No es una palabra de reproche, sino la demanda de un amigo. La fuente del ministerio pastoral está ahí, en el afecto que une a Jesús con sus discípulos. La tarea es exigente. En primer lugar, compromete toda la vida hasta la vejez; además, puede desembocar en la muerte violenta.</p>



<p>Solo el amor salvará al mundo, y solo el amor será el santo y seña de los que aman a Jesús.</p>



<p>Buena pregunta la de Jesús a Pedro y a todos nosotros: ¿me amas? Y la respuesta no se hace esperar en Pedro:»Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo». Solo falta tu respuesta.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Evangelio del II Domingo de PascuaFestividad de la Divina Misericordia</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/evangelio-del-ii-domingo-de-pascuafestividad-de-la-divina-misericordia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Apr 2025 16:39:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[Lectura del santo Evangelio según san Juan (20,19-31) Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Lectura del santo Evangelio según san Juan (20,19-31)</p>



<p>Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.</p>



<p>Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»</p>



<p>Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.</p>



<p>Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»</p>



<p>Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados! quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»</p>



<p>Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»</p>



<p>Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»</p>



<p>A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.»</p>



<p>Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»</p>



<p>Contestó Tomás: «¡Señor Mío y Dios Mío!»</p>



<p>Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»</p>



<p>Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo tengáis vida en su nombre.</p>



<p>Palabra del Señor</p>



<p>El Señor Resucitado sigue apareciéndose a sus discípulos agazapados por el miedo y el temor y, siempre les trae paz. En esta ocasión no estaba Tomás y cuando le comunica llenos de alegría que han visto al Señor, él no les cree, necesita ver para crecer, tocar para asegurarse. Es la fe de tantos que necesitan evidencias para creer. Jesús subrayó su incredulidad para facilitarnos el camino a tantos pobres mortales que nos veríamos después en parecidas circunstancias.</p>



<p>¡Si diéramos el paso de la fe!</p>



<p>Nos estamos perdiendo la aventura fascinante de cambiar la cara fea de la tierra, de alumbrar un nuevo mundo en el que las personas podamos llevar siempre puesta la sonrisa.</p>



<p>¡Si diéramos el paso de la fe!</p>



<p>Los que lo dieron, vieron con asombro que todo en la vida tornaba para ellos un cariz diferente. Ya nada les daba miedo. Sufrir por Cristo les sabía a privilegio. No siente apegos a las cosas que antes les habían quitado el sueño. Lo ponen todo en común y nadie pasaba necesidad ¡Así vive la comunidad de los creyentes!</p>



<p>Con la resurrección la fe aprende a vivir de pura confianza en Jesús resucitado, la misma que arrancará de Tomás una de las mas hermosas y sencilla profesión de fe: ¡Señor mío y Dios mío!</p>



<p>Sin duda que hoy las palabras de Jesús nos suenan a gloria: «Dichosos los que crean sin haber visto». Ahí estamos todos los que hemos creído que Jesús está vivo sin que nuestros ojos lo hayan podido comprobar. Estas palabras de Jesús nos saben a palmada de amigo sobre el hombro.<br>Tu, ¿de qué lado estás: del primer Tomás «si no veo… no creo», o del segundo «¡Señor mío y Dios mío!? Hay una manera fácil de descubrirlo: comprobar si por nuestra banda, el Reino de Dios crece o va perdiendo terreno.</p>



<p>¡Feliz Domingo de la misericordia!</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>¡¡¡EL SEÑOR HA RESUCITADO!!!</title>
		<link>https://nazarenocordoba.es/el-senor-ha-resucitado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cofradía]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Apr 2025 08:14:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Evangelización]]></category>
		<category><![CDATA[2025]]></category>
		<category><![CDATA[Pascua de Resurrección]]></category>
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					<description><![CDATA[El Consiliario, el Hermano Mayor y la Junta de Gobierno de la Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima Nazarena, San Bartolomé y Beato Padre Cristóbal&#8230;]]></description>
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<p class="has-text-align-center">El Consiliario, el Hermano Mayor y la Junta de Gobierno de la Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima Nazarena, San Bartolomé y Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina les desea a todos sus hermanos </p>



<p class="has-text-align-center">¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!</p>
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