Ciclo de Conferencias 350° Aniversario

El próximo viernes día 7 de octubre dará comienzo el Ciclo de Conferencias que con motivo del 350 Aniversario fundacional de la Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno franciscanas se celebrará durante todo el mes de octubre en la Iglesia Hospital de Jesús Nazareno.

Dicho Ciclo dará comienzo, con la conferencia impartida por D. Juan Aranda Doncel con el título de:
«El Beato P. Cristóbal de Santa Catalina y la Congregación de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno franciscanas.
A la semana siguiente, el viernes 14 de octubre, será la segunda conferencia impartida por D. Antonio Rodríguez Fínez con el título:
«La espiritualidad hospitalaria, fuente de energía personal y renovación social»
Y terminará el ciclo, el viernes 21 de octubre, con la conferencia impartida por D. Jesús Sánchez Adalid con el título:
«La tierra donde Dios me crió»
Todas las conferencias darán comienzo a las 20 horas.
Desde la Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno franciscanas, invitan a todos los hermanos de la Cofradía a participar en este magnífico ciclo de conferencias.

más información en https://fhjnazareno.org/

Evangelio 27° Domingo del Tiempo Ordinario

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (17,5-10)

En aquel tiempo, los apóstoles le dijeron al Señor:
«Auméntanos la fe».
El Señor dijo:
«Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera:
“Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería.
¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo: “Enseguida, ven y ponte a la mesa”?
¿No le diréis más bien: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”?
¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid:
“Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”».

Palabra del Señor

La fe no es una manera de salirnos con la nuestra, de ganar para nosotros un trato preferencial de parte del Señor. Por mucho que hagamos no somos quienes para exigir nada de Dios.
Hoy Jesús en el evangelio nos aclara un punto que nos pone en camino para comprender mejor qué es la verdadera fe. Usando un viejo esquema de amos y criados, Jesús nos dice que lo nuestro es hacer la voluntad del Señor, lo mejor que podamos. Pero eso no nos da pie para exigir. “Vosotros, cuando hayáis hecho lo mandado, decid: “somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer”. O sea, que la fe nunca puede ser una palanca para mover a Dios y traerlo a nuestro terreno. De eso, nada.
La fe no es una clave secreta para comprender, sino para confiar, para fiarse de, para esperar, a veces contra toda esperanza. La fe no exime del esfuerzo ni de la lucha. No nos lleva en volandas para que nuestro pie no se lastime con las piedras. Por eso, cuando los apóstoles piden: “auméntanos la fe”, no se puede estar refiriendo sólo a esta pobre fe nuestra, tan mezclada a veces de magia, de superstición, de ventajismo milagrero. “Si tuvieras fe como un granito de mostaza…” No se trata de tener mucha fe, sino buena. Como la tuvo Él, Jesús: que, con ser mucha y buena, jamás la empleó en conseguir del Padre Dios un solo milagro en su provecho.
Ojalá que entendamos hoy el mensaje de Jesús: el hacer bien las cosas no es para nosotros una fuente de méritos, sino sencillamente el cumplimiento de una obligación. Que la fe nos llega por una puerta diferente, llamada “gracia”: es pura bondad, pura misericordia del Padre.

¡Feliz Domingo!

Mirando al Sol

La noche del 30 de septiembre fue una noche inolvidable. El Beato Cristóbal y las Hermanas Hospitalarias fueron las protagonistas. Todo giró en torno a ell@s. Todo fue especial, la música, las experiencias, los ratos compartidos, la convivencia trabajando por una buena causa, los bailes y el gusto de estar toda la familia Nazarena, Congregación Hospitalaria, Colegio Jesús Nazareno, Hermandad de Villaviciosa y nuestra Cofradía, celebrando los 350 años de la presencia de la Congregación de Hermanas Hospitalarias Franciscanas de Jesús Nazareno entre nosotros .
Damos gracias a Jesús Nazareno, por el día de ayer dónde nos regalo miles de bendiciones en forma de música y de convivencia fraterna.

Nombramiento del Rvdo. P. D. Juan José Romero Coleto

Recibimos con gozo el nombramiento de nuestro hermano el Rvdo. P. D. Juan José Romero Coleto como nuevo Arcipreste de Fuensanta-Cañero-Levante Sur.
El Hermano Mayor y Junta de Gobierno en nombre de la Cofradía le deseamos lo mejor en esta nueva etapa que comienza, y le encomendamos a Jesús Nazareno y a María Santísima Nazarena para que le guíen e iluminen en su nueva pastoral.

Evangelio 26° Domingo del Tiempo Ordinario

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (16,19-31)

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle la llagas. Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: «Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.» Pero Abrahán le contestó: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros.» El rico insistió: «Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento.» Abrahán le dice: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen.» El rico contestó: «No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.»Abrahán le dijo: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.»»

Palabra del Señor

Esta parábola inquieta a mi corazón. Veo en el rico Epulón la actitud de la despreocupación que lo encierra en si mismos, en sus bienes y seguridades, y aunque no es malo con el pobre, sus riquezas le impiden verlo.
Y veo, a los pobres, que lamentablemente forman parte del paisaje, de ese claro-oscuro que se ve cada día en nuestras calles sin realmente verlo.
Desde hace mucho tiempo, hemos capitulado ante la fatalidad del mundo. ¿Y cómo reconocerse culpable cuando ya nadie llega a sentirse responsable? Cada cual se encierra en su actitud de reserva, aislado, protegido, cegado…
Pero he aquí que el rico muere, el despreocupado, muere. Será necesaria la muerte para que tome conciencia. Ahora ve las cosas con la mirada interior que proporciona la eternidad. Se da cuenta que su infierno empezó en la tierra cuando vivió de espaldas a los demás. Y ahora quiere avisar a los suyos. Conciencia trágica, pues se ha dado cuenta y quiere vivir y ya no puede. Tampoco es ya posible disculparse con un «no sabía», ya que la preocupación por el otro es una llamada del corazón que todo hombre siente si no embota su corazón aislándose.
Parábola de los que lo tienen todo y están eternamente aislados de la vida. Es trágicamente cierto que el infierno puede comenzar en la tierra. Y el cielo también cuando crecemos en comunión, cuando vivimos no dándole la espaldas a nuestros hermanos necesitados.

¡Feliz día del Señor!

Evangelio 25° Domingo del Tiempo Ordinario

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (16,1-13)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: «¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.» El administrador se puso a echar sus cálculos: «¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.» Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi amo?» Éste respondió: «Cien barriles de aceite.» Él le dijo: «Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta.» Luego dijo a otro: «Y tú, ¿cuánto debes?» Él contestó: «Cien fanegas de trigo.» Le dijo: «Aquí está tu recibo, escribe ochenta.» Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»

Palabra del Señor

El Evangelio de este domingo, parece sacado de ese ambiente común que domina nuestro mundo, que elogia al que es hábil para robar y enriquecerse. Los astutos, como el administrador injusto del texto, son felicitados por el amo: “los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz”. Lo tienen claro.
Jesús nos previene contra un enemigo astuto: el dinero. Es tan hábil y tan ambicioso que no se para en barras: su meta es -nada menos- ocupar en nuestra vida ese lugar que sólo corresponde a Dios.
¿Cómo calibrar su peligrosidad? La Palabra de Jesús es tajante: «no podéis servir a Dios y al dinero».
Se trata de un enemigo peligroso. Descubrir su juego, vencerlo en toda regla, ponerlo al servicio de los valores del reino: he ahí el serio deber de todos los que seguimos a Jesús.
No nos confundamos, Jesús no alaba esa astucia deshonesta en la que el fin justifica los medios, cualesquiera que estos sean de este administrador injusto.
La clave para entender la provocativa parábola de Jesús está en las palabras con que la concluye: “los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz”.
Jesús nos quiere astutos, sagaces, inteligentes, con nuestra gente si es que somos hijos de la luz. Así como hay que tener habilidad para “salvarse” de las situaciones apuradas en que nos pone la vida.
Es en el trato con estos bienes, reales, pero no definitivos, donde se pone a prueba si somos realmente hijos de la luz o sólo hijos de este mundo. Los que son sólo hijos de este mundo se entregan a estos asuntos en cuerpo y alma, y, por obtener este género de bienes, no sólo “usan” el dinero, sino que se inclinan ante él como si fuese Dios; no se sirven de él, sino que “lo sirven”: se hacen siervos del dinero y de los bienes que desean poseer.
En cambio, si somos hijos de la luz, entonces estamos llamados, no a inhibirnos de estas dimensiones de nuestra vida (también somos hijos de este mundo), sino a llevarlos a la luz, a iluminarlos con la sabiduría que proviene de Dios, a usarlos sin entregarles nuestro corazón ni hacernos servidores suyos.

¡Feliz Domingo!

Solemne Función Principal en honor a María Santísima Nazarena

Después de escuchar esta parábola podría haber motivos para el desánimo ¡cuánta Palabra sembrada y qué poco frutos! En cambio esta parábola es profundamente optimista. Jesús tiene confianza de que en algún sitio, en algún corazón encontrará la Palabra un terreno propicio, y su fuerza será entonces irresistible.
¿Os habéis dado cuenta de que Dios sigue sembrando su Palabra cada día? ¿Qué estamos «sobrealimentado» de Palabra? La escuchamos en misa, en la liturgia de las horas, en el evangelio del día, en Facebook, por whatsapp ….. ¿Pero dónde está cayendo tanta Palabra escuchada y proclamada? Habrá que verificar la calidad del terreno, la bondad de la tierra, porque la semilla ya está echada, falta sus frutos:»por sus frutos nos conocerán». ¿Y tus frutos?

Hoy celebramos la familia franciscana la fiesta de la impresión de las llagas de Nuestro Padre San Francisco. Desde su conversión, el Seráfico Padre veneró con grandísima devoción a Cristo crucificado. Hasta su muerte no cesó, con su vida y su palabra, de predicar al Crucificado. En 1224, dos años antes de su muerte, mientras estaba sumido en contemplación divina en el monte Alvernia, el Señor Jesús imprimió en su cuerpo los estigmas de su pasión. Era tal su identificación con Cristo que deseaba sentir en su propia carne el mismo dolor que sufrió Cristo en la cruz y el Señor se lo concedió. ¿Llegaremos nosotros tan lejos en el seguimiento de Cristo pobre y crucificado?

La Solemne Función de esta noche se podrá seguir en directo a partir de las 21:00 h a través del canal de YouTube de la Cofradía:

Apertura de la Iglesia Hospital

A partir de hoy, viernes día 16 de septiembre, la Iglesia Hospital de Jesús Nazareno abrirá sus puertas todos los viernes en horario de 18:00 h a 20:30 h para que todos los hermanos y devotos que lo deseen puedan visitar y rezar ante Nuestro Padre Jesús Nazareno y su bendita madre, María Santísima Nazarena.

3° día de Triduo en honor a María Santísima Nazarena

¡Qué hermosa expresión: «los que ACOMPAÑAN A JESÚS»! En el Nuevo Testamento esta expresión se utiliza sólo para designar a los que dieron su existencia a Jesús.
Acompañar a Jesús es vivir, pasar el tiempo con El; es familiarizarse con El hasta el punto de presentir su manera de concebir las cosas, sus reacciones, conocer sus gustos y sus temas favoritos.
Acompañar a Jesús es hacer suyo su proyecto, asumir como programa de vida el Evangelio.
Pidamos a Dios Padre su Espíritu para que seamos los compañeros fieles de Jesús, como lo fueron estas mujeres y continuemos su proyecto de vida con el ejemplo de la nuestra.

Hoy las lecturas, nos ayudan para que se despierte en nuestro interior un
sentido de conversión, que nuestra mirada se vuelva atenta a los
acontecimientos de Dios y del mundo, y oremos también, para que nuestra
resistencia se desvanezca por medio del amor que Dios nos tiene, aliento para
los abatidos, y esperanza para los pobres.

El 3° día de Triduo se podrá seguir en directo a través de YouTube en el siguiente enlace: